Las nuevas tecnologías
se presentan ante el docente como una fuente inagotable de recursos educativos.
En este grupo no puede olvidarse el papel que los medios de comunicación juegan
en la práctica docente, no sólo como herramienta de búsqueda de contenidos,
sino a la hora de crear nuevos productos con los que desarrollar nuevas
actividades académicas.
Desde la
elaboración de productos más sencillos como un periódico escolar o un blog de
clase, hasta propuestas más complejas como la implementación de programas de
radio y televisión, los medios de comunicación se presentan como herramientas
para desarrollar las competencias y los objetivos didácticos que el marco
curricular refleja en su ordenamiento legislativo. Con ellos ayudaremos a fomentar
en nuestros alumnos los trabajos de investigación, introduciremos las tecnologías
de la información y la comunicación, así como desarrollaremos las habilidades
comunicativas y lectoescriptoras.
Su utilización
permitirá introducir en la clase los recursos 2.0, los cuales ya están al
alcance de la sociedad, y de este modo les podremos explicar sus utilidades y
advertir de los peligros que una mala praxis puede provocar sobre los
adolescentes.
Ahora bien, hay
que tener en cuenta como los protagonistas de los medios de comunicación que desarrollemos
durante nuestra práctica docente, serán jóvenes menores de edad. Esto implica que
a la hora de abordar cualquier proyecto hemos de contar con la pertinente
autorización paterna. Al tiempo que hemos de cumplir aquello acordado en la Convención sobre los derechos del niño
aprobadas por las Naciones Unidas en el año 1989.
Así en todos nuestros
proyectos beberá respetarse el principio de universalidad de los derechos de
los niños y niñas; priorizar siempre el interés superior de ellos en la toma de
decisiones; garantizar la exactitud y contextualización adecuada de los
contenidos; proteger la imagen y la identidad de los menores; garantizar el
derecho a la participación de los niños en los medios; promover el rol de los
medios de comunicación como agentes de sensibilización social; y finalmente
garantizar la protección de los niños en los medios.